• La firma TourProdEnter tenía los derechos para cobrar y pagar en el exterior en nombre de la AFA.
  • Luego transfería parte de los fondos a sociedades fantasma por supuestos servicios nunca explicitados.
  • Desde una de ellas, Dicetel Corp., la plata tomaba un sinuoso camino que alimentaba a intermediarios y llegaba al tesorero de AFA.