• En Malas lenguas, el escritor construye una novela atravesada por la injuria, el chisme y las disputas por el sentido.
  • El autor reflexiona sobre la violencia verbal y vincula ese clima con las retóricas políticas de Milei y Trump.
  • También aborda su relación conflictiva con la biografía y el modo en que los detalles revelan una verdad involuntaria sobre las personas.